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Simmenthal...
Eso explica titulares como:
El ministro de Salud de Italia aconseja ayunar todos los viernes
En política, aunque muchas veces se trate sólo de gestión, coexisten las ocurrencias con la planificación. Prueba de ello han sido los consejos del ministro de Salud de Italia, Girolamo Sirchia, quien preocupado por la obesidad que también ocupa a sus compatriotas -hasta el extremo de afectar al 36% de los niños- no ha tenido otra feliz ocurrencia que recomendarles ayuno todos los viernes. Pero no sólo ha alumbrado esta «idea» sino que también ha pensado en pedir a los restaurantes, educadamente y a través de la Prensa, que reduzcan las «demasiado generosas» raciones que sirven. Mientras, en España, el Ministerio lanzará una campaña educativa bajo el lema «Un cuerpo para toda una vida» en la que recomendará a los ciudadanos aumentar el consumo de verduras, frutas, legumbres y cereales; realizar al menos 30 minutos de actividad física al día, y abandonar el consumo de tabaco y reducir el de alcohol.
Pero aquí en España tampoco nos quedamos a la zaga:
[{La mitad de los niños y una tercera parte de los españoles tienen problemas de sobrepeso
http://abc.es}]
La obesidad y el sobrepeso se están convirtiendo en una de las principales patologías de los españoles del siglo XXI. El avance de la Encuesta Nacional de Salud 2001, elaborada con las opiniones de 26.400 españoles, es concluyente: el 12,8 por ciento de la población es obesa y el 36 por ciento presenta sobrepeso. El problema, lejos de apaciguarse, va a más porque los datos que maneja el Ministerio, según su director general de Salud Pública, José María Martín Moreno, hablan ya de sobrepeso en casi la mitad de los niños españoles -entre un 45 y un 50 por ciento- y de obesidad en un 15 por ciento, en una tendencia creciente. Las cifras son especialmente preocupantes, máxime cuando la obesidad se relaciona a enfermedades crónicas como la diabetes. O, en el caso de la infancia, cuando los estudios demuestran que el niño que es obeso entre los 10 y los 13 años tiene un 80 por ciento de probabilidad de convertirse en un adulto obeso. Por este motivo, el Ministerio de Sanidad trabaja, según anunció la ministra Ana Pastor, en un Plan de Nutrición y Actividad Física en España ante lo que consideró una «epidemia de sedentarismo». Éste hará hincapié en la obesidad infantil para evitar que los niños lleguen a ser adultos obesos, con actitudes en la adolescencia que van desde no desayunar en periodo lectivo, un 16 por ciento, a no tomar nunca a diario ni frutas ni verduras, entre el 66 y el 87 por ciento, por no hablar de su abandono de los hidratos de carbono tradicionales por la bollería. La incidencia, unida a la edad Otro de los datos destacados por la encuesta es que la obesidad aumenta con la edad. Por ejemplo, en los mayores de 65 años afecta al 17 por ciento de los hombres y al 27 por ciento de las mujeres. Y lo mismo ocurre con el sobrepeso, ya que en mayores de 65 años el 52 por ciento de los hombres y el 42 por ciento de las mujeres están afectados por esta patología que tiene, en cifras globales, una incidencia superior en los hombres, con un 44 por ciento, frente a un 28 por ciento en las mujeres. La relación de obesidad y sobrepeso está vinculada con el escaso hábito de los españoles respecto a la actividad física. Así, la mitad se manifiesta «sedentaria» incluso en edad juvenil, ya que el 38 por ciento de los jóvenes lo es frente a un 53 por ciento de los adultos. Pero todavía la situación es más grave en sectores como el de las mujeres jóvenes, ya que la mitad reconoce no practicar actividad física alguna, o en el de las de edad superior a los 65 años, con un 62 por ciento de inactividad. La diferencia entre obesidad y sobrepeso se mide por el denominado «Índice de masa corporal», que es el resultante de dividir el peso en kilogramos por la estatura al cuadrado. Si el resultado oscila entre 25 y 30 se habla de sobrepeso, si supera los 30 de obesidad y, a partir de 40 de obesidad mórbida. El avance del estudio refleja también que el 70 por ciento de la población se refiere a su salud como buena o muy buena, frente al 68,4 que se registraba en 1997. Los que identifican su estado con una salud mala sólo suponen un 7, frente al 8,1 por ciento cuantificado hace seis años. Otro de los datos extraídos de la encuesta es el consumo de alcohol. Un 31,5 por ciento de la población española se declara abstemia, aunque el número de mujeres que no beben nunca duplica al de varones, y tan sólo un 2 por ciento asegura beber excesivamente. Fumadores: el 50% en mayores de 25 El tabaco vuelve a ser otra de las patologías más comunes de los españoles, pese a no existir variaciones destacadas. Un 34,4 por ciento de la población afirma fumar diariamente, frente a un 48,7 que nunca lo ha probado y un 16,8 que se declara ex fumador, casi dos puntos por encima de 1997. En los hombres, el mayor número de fumadores se observa entre los 25 y 54 años, donde afecta casi a la mitad de la población. Decae por encima de los 55 y más aún en los mayores de 65. Las mujeres fuman más entre los 25 y 44 años, ya que en este segmento poblacional, fuma el 40 por ciento de ellas. Respecto a los jóvenes entre 16 y 24 años, el hábito afecta al 37 por ciento sin que existan distinciones por sexo.
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