Ya sabéis que algunas palabras las detesto. En una ocasión me enfadé con la palabra "fracaso". Hoy me enfado con la palabra "experto". Según el Diccionario de la Real Academia, el experto es una persona práctica, hábil. Pero la expresión equivale también a la de "perito", que no es un varón de pera pequeñito, sino un "entendido, experimentado, hábil, práctico en una ciencia o arte". En una sola ciencia o arte. Una. One.
A veces diría que nuestra cultura está embebida de expertise, de juicios de "expertos", de obsesión por tener a mano la opinión de aquél que "domina" una parte pequeña del conocimiento. En este sentido, yo no soy un experto, ni quisiera serlo jamás. Verme restringido a una deprimente parcela del saber - teórico o práctico - y retozar como un demente en ella durante toda mi vida... es una perspectiva que considero repugnante, y alejada de esa postura humanista e integradora a la que aspiro, en mi ingenuidad. Antes de que alguien se ponga a bailotear por la excitación, conviene que me explique.

El saber específico no es en sí un problema. Se puede tener una experiencia razonable en múltiples áreas, cultivar cada una de ellas con prioridades, y tener al mismo tiempo un punto de vista general de todo el asunto. O por otro lado, uno se puede empecinar, obsesionar, encasillar en una cueva epistemológica y no querer nunca salir de ahí. Ocurre con muchos catedráticos e investigadores que, a menudo, pierden la visión de conjunto de su disciplina y se convierten en - ¡oh, horror! - "expertos" en su especialidad microscópica e insignificante, publicando artículos ininteligibles y áridos.

Conviene "tender" hacia la experiencia en más de un campo antes que considerarse "experto" en uno. Y ahora llegará alguien a decirme, no sin razón, que el holismo, el humanismo clásico a lo Leonardo da Vinci o a lo Von Helmholtz están superados, son imposibles de conseguir, pues el conocimiento tiende hacia la fragmentación, hacia el crecimiento exponencial en los descubrimientos, y en la afirmación de nuevas disciplinas a partir de otras. Ramificación, expansión, creación de carreras universitarias cada vez más concretas y sensibles al contexto...

Y viendo los programas de estudio de algunas carreras e ingenierías, ¿cómo refutar este hecho? Es evidente, y no lo puedo negar. Parece ser, a veces, que no hay ser humano capaz de llegar a manejar siquiera todos los temas de una sola rama de las ciencias. Y nuestros mismos profesores, exceptuando algunos casos, después de haber pasado por el iter de una carrera plagada de ideas variadas y a veces escasamente relacionadas, buscan de pronto su nicho ecológico mediante doctorados, líneas de investigación, seminarios, congresos... Y ahí se quedan. Ni se os ocurra preguntar, por ejemplo, a un profesor de psicología social lo que se cuece en las neurociencias cognitivas.

Se atribuye a Hesiodo, poeta arcaico griego, esta frase: "Los hombres se dividen en dos grupos: zorros y topos. Los zorros saben un poco de muchas cosas, los topos saben mucho de una sola cosa". De momento soy un zorro... no sé nada de muchas cosas, y es muy probable que llegará el día en que tenga que escoger una puerta y decirme a mi mismo: "Venga, ahora te convertirás en experto de X". La metamorfosis hacia la condición de topo, podría ocurrir en cualquier momento. Y parece tan peligroso meterse en un túnel que podría no tener salida...

A lo mejor, estoy exagerando, como siempre. Y la especialización todavía no es tan radical, ni los expertos tan "topos". Y quizá el humanismo todavía pueda encontrarse y cultivarse en cualquier condición "climática", y prosperar, fructificar en abundancia bajo la forma de ciencias que van uniendo lazos después de haber crecido y formado una identidad propia. Pero hace falta esfuerzo y buena voluntad; dejad pues que me enfade, de momento, con ese "experto" cojonero que pretende vivir de su cuento e ignorar lo que ocurre a su alrededor...

# - Escrito por Fabrizio el 2003-09-11 a las 13:06


Referencias (TrackBacks)

URL de trackback de esta historia http://fbenedetti.blogalia.com//trackbacks/11224

Comentarios

1
De: Von Putten Fecha: 2003-09-11 02:35

Usted es un experto en no ser experto.



2
De: Herr doktorr Putten Fecha: 2003-09-11 02:44

Andá, me han copiado el nombre! Alerta! Alerta! Boicotean Blogalia!!! JAJAJAJAJAJA X-D
Saludos, hermano



3
De: Le freak c'est chic Fecha: 2003-09-11 02:53

dejad pues que me enfade, de momento, con ese "experto" cojonero que pretende vivir de su cuento e ignorar lo que ocurre a su alrededor

Dejémoslo en cojonero.



4
De: Le freak c'est chic Fecha: 2003-09-11 02:53

A secas.



5
De: Algernon Fecha: 2003-09-11 02:55

Creo que toda la confusión estriba en que hay dos hermanos Putten... uno es Hidjoff, el de Los Archivos, y el otro se llama Algernon, que es este...

Le Freak, ¿cómo que a secas? El cojonero es húmedo xD

[Ya veo que esto se va totalmente Off-Topic desde el principio]



6
De: Mario Fecha: 2003-09-11 03:07

Mejor ser experto en algo, que saber poco de mucho.

Además, ser experto no quita saber, menos, de otras cosas complementarias.



7
De: Algernon Fecha: 2003-09-11 03:09

Claro Mario.

Me enfrento a ambas evidencias... posiblemente haya varios tipos de expertos. En todo caso "experto" me parece una palabra pretenciosa, como "profesional".



8
De: Arquiloco Fecha: 2003-09-11 03:30

El zorro conoce muchos trucos. El erizo sólo uno, pero es muy bueno



9
De: Herr Doktorr Putten Fecha: 2003-09-11 03:35

¿Hay un Algernon Von Putten? ¡Ah! !Aquel hermano largo tiempo perdido que no recuerdo! sniff, sob, la emoción me embarga (la hipoteca también)..



10
De: Moe Fecha: 2003-09-11 04:06

El experto es necesario para ser consultado. Ser un experto en algo es útil si se sabe algo más que la especialidad, para no caer en el error de obviar temas correspondientes a otros campos. Además, lo del experto es algo útopico, ya que uno nunca será experto del todo en aquello que pretende especializarse, aunque si que se pueden alcanzar altas cotas de especialización. Especialización abierta a absorber parte de otras especialidades



11
De: Algernon Fecha: 2003-09-11 04:55

Moe, como siempre tienes buen juicio y sentido común :)



12
De: joseluis Fecha: 2003-09-11 05:41

Siempre se puede ser un experto en holistica. :)

En serio, me parece que yo tambien le mania a esa palabra, de escucharla en los telediarios:

Segun la opinion de los expertos, la pareja ideal es aquella que tenga los ojos de tu madre. O... Los expertos opinan que el mundo es mas peligroso hoy, pero menos que mañana, amplia la informacion Pepita Perogrullo... etc.

Si, decididamente, yo no quiero ser experto. Yo quiero ser inteligente. (Y tener tildes en el Opera) :P



13
De: joseluis Fecha: 2003-09-11 05:42

(...) le tengo mania. mucha :D



14
De: Algernon Fecha: 2003-09-11 05:43

A las tildes en el Ópera? :DDD



15
De: Jueves Addams Fecha: 2003-09-11 06:58

Puede vs. ser "Perito en lunas", que queda bien impreso en la tarjeta...
Saludos



16
De: Algernon Fecha: 2003-09-11 07:09

Perito en lunas o en lunares? :P

Saludos!



17
De: gus Fecha: 2003-09-11 18:41

A ver si me aclaro. Si experto es el que sabe cada vez más sobre menos cosas, se tiende a saberlo absolutamento todo sobre nada?



18
De: Algernon Fecha: 2003-09-11 18:44

Gus, lo has dejado muy claro :D



19
De: El artista Fecha: 2003-09-12 03:32


Leyendo el texto me recuerda a la clasificación que se usa para separar los individuos entre listos e inteligentes. Zorros y Topos.

El inteligente podrá convertirse en experto, el listo ya es lo que puede ser. Aunque en otro orden de cosas, el listo es el maneja el entorno a su favor (práctico sociólogo) y el inteligente es el que compila el entorno (teórico sicólogo). La proyección natural del inteligente será convertirse en sabio. Si el inteligente se desvía se convierte en experto. La palabra sabio es poco utilizada en la actualidad. ¿Por qué? Sencillamente por el interés de los listos y los expertos.

Baltasar Gracián en "El Arte de la Prudencia" indica en uno de sus aforismos: "Se valora más el tibio sí de un gran hombre que el aplauso de la gente: los eructos groseros no dan aliento. Los sabios hablan con inteligencia, por eso su elogio produce una satisfacción inmortal..." En nuestra sociedad al experto se le jalea. Incluso al experto en hacer tonterías. Pero mi preocupación es que al sabio cada vez se le considera menos. Pero ¿Por qué? La razón es que vivimos en una sociedad del momento y con esta premisa no podemos mas que ensalzar al que es capaz de ser el más válido en el instante: El experto. O parecerlo: El listo. No tanto al que es capaz de ver un potencial: El inteligente. Una sociedad que no repara en la interrelación entre los saberes, ni en la contemplación, ni en su comprensión no puede valorar el humanismo ... En una palabra al sabio. Este es el meollo.

Pero al final ¿no será el inteligente el experto de la diversificación? ¿Y el listo el sabio de la especificidad? Claro que podríamos decir que una cuestión sería la especialización en habilidades y otra en actitudes.

La verdad es que nos necesitamos todos. No podemos hacer que nuestros inteligentes pierdan todo su tiempo en aquello que los expertos están dispuestos a controlar. Por lo mismo que los listos deben dedicarse a hacer que se pongan en marcha cosas y los sabios a entenderlas.

Listos, inteligentes, expertos y sabios ... y la gente, o, ¿todos somos alguno de los anteriores? ¿O somos una mezcla en distintas proporciones de cada uno de ellos?

En todo esto me falta el arte, es decir el hecho de lo sensible pero esta historia será otro día.




Nombre
Correo-e
URL
Dirección IP: 54.146.47.178 (3cc150c47a)
Comentario

Ver historias anteriores