Mañana es sábado. Un fin de semana más para millones de personas. Y horas de supuesta diversión para decenas de miles de jóvenes y no tan jóvenes que se suman en masa a lo que comúnmente llamamos "vida nocturna": viajes de discoteca en discoteca, de pub en pub, botellones, alegres fiestorras que tienen como bandera el coma etílico y el éxtasis dionisiaco. Basura tirada en mitad de la calle, accidentes de tráfico, vómitos en el ascensor, peleas y gritos nocturnos, intoxicaciones, alucinaciones, caos.
Llamadme bicho raro si queréis, pero a mi, eso, no me gusta para nada.

Y no es por fastidiar, no... Cielo santo, todos tienen derecho a elegir la forma en que quieren morir, o mejor dicho, vivir para no-vivir. Es comprensible que, aterrados por la magnitud de los problemas sociales, personas de todo tipo se lancen a matar neuronas bebiendo asquerosos potingues que podrían usarse como combustible espacial. Y beben, y beben... y vuelven a beber los peces en el río. Y dale que te pego, y venga, todos a ingerir mierda. ¿Hay algo divertido en ello? ¿Alguien puede decirme qué de divertido hay en borrar por un momento la conciencia mediante una droga química?

Está bien, soy un asqueroso puritano. Por alguna extraña razón no me resulta placentero seguir una pandilla de personas que tienen previsto cambiar temporalmente de personalidad con un vino tinto, vodka o temible "kalimoxo". Por no mencionar otras sustancias. Ése es otro tema bien gordo: como dije más arriba, no tengo inconvenientes en dejar que una persona responsable vaya a obnubilar su entendimiento si ello no le causa problemas a nadie. Surge ante mí, sin embargo, una duda: ¿realmente existen personas responsables? ¿El acto de emborracharse es propio de una persona responsable? ¿Y el de drogarse?

No se puede decir que no haya probado lo que critico. He salido dos o tres veces con una compañía de conocidos. En aquellas ocasiones me he quedado hasta bien tarde siguiéndoles, bebiendo con ellos, sonriendo tristemente ante las bromas de borracho que soltaban, intentando mantener el equilibro mientras mi hígado trabajaba a toda máquina para recuperar el gap que le separaba de un nivel normal de alcohol en sangre. Estar sobrio entre una multitud de personas ebrias es una de las cosas más deprimentes que puedan existir - casi tan patética como el espectáculo de un hombre desnudo con calcetines o una tortuga patas arriba. Estar borracho tampoco es la monda.

¿Por qué todos hacemos lo que no nos gusta hacer? ¿De verdad es posible disfrutar en una discoteca? Venga, no digamos tonterías. Voy a enumerar todo lo que he visto en una disco típica, y vosotros me corregís si digo algo inexacto, ¿vale? Allá vamos:

• La música es pésima y repetitiva
• El volumen es demasiado alto
• Estar cerca de un altavoz implica traumas acústicos
• La conversación es nula
• En el suelo hay de todo, muertos incluidos
• Desplazarse es dificilísimo
• Salir del lugar, aún más
• Nadie baila - saltar como un yonki NO es bailar
• El alcohol es caro y está mezclado con bebidas gaseosas
• Hay poca luz, y mal distribuida a propósito

¿Sigo? ¿Acaso no es un ejercicio masoquista entrar en un lugar como ese? ¿O es que me he perdido algo en los últimos años y soy incapaz de disfrutar en un lugar de público envenenamiento? Sacadme de dudas por favor, o empezaré a preocuparme seriamente sobre mi estado de salud. Considero que hay formas mejores de pasar el tiempo, más económicas, más saludables... mejores. No voy a enumerarlas porque prácticamente casi todo es mejor que la vida nocturna típica de la ciudades. Disfrutar del tiempo libre de otra forma, lamentablemente, implica una inteligencia mínima y una capacidad de comunicación algo más elevada que los gruñidos que se sueltan mezclados a la música "bakalao".

Ir al cine, leer un libro, cenar en un restaurante y luego dar un paseo, montar una hoguera en la playa y hacer un poco el tonto cantando y hablando, reunirse en una tetería o cafetería, chatear en IRC, hacer el amor, masturbarse, practicar algún hobby típicamente nocturno (radioaficionados o cazadores de vampiros), mirar las estrellas y escuchar el canto de los grillos, quedar con una agrupación astronómica, ir a algún concierto, escribir un libro, dormir algunas horas más... el mundo está lleno de opciones... malgastarlas delante de un combinado es una estupidez.

¿O no?

# - Escrito por Fabrizio el 2003-09-12 a las 21:08


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Comentarios

1
De: Anónimo Fecha: 2005-07-27 01:30

hijodputa



2
De: Profesor Chiribitas (le gusta comentar entradas caducadas) Fecha: 2006-01-02 14:32

Jajaja
¡Bravo! Es el mejor comentario que he leido en mucho tiempo: simple, va directo al grano, es un clásico, no tiene que ver con la entrada... Perfecto.

La entrada también está muy bien, todo sea dicho.



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