Bloguear puede ser malo, muy malo, para la salud mental.
Es esta la conclusión a la que ha llegado un equipo internacional de neurocientíficos de la Bullshit University de Coney Island. Según el team, liderado por el eminente doctor Larry Bogus, la imagen tradicionalmente positiva de los blogs es en realidad una fantasía construida por los proveedores de hosting para aumentar el consumo de blog - incluso entre los más jóvenes. La definición nosológica del Síndrome de Blogadicción consiste en:
"Un patrón de conducta cuya duración es superior a los seis meses y que cumple dos o más de los siguientes criterios:
A) Lectura compulsiva de blogs durante más de tres horas al día
B) Publicación de posts con frecuencia diaria
C) Deterioro en las relaciones sociales y/o laborales
D) Blogolalia
E) Exhibicionismo intelectual
F) Delirios de grandeza
Y el patrón no se explica mejor por:
A) Teletrabajo
B) Periodo vacacional"
La epidemiología presenta datos a veces contradictorios, pero lo único cierto según Bogus es que "el síndrome va extendiéndose cada día más, a un ritmo exponencial". Miles de personas dedican gran parte del día a la lectura y composición de mensajes en su blog, olvidando quehaceres cotidianos y abandonando la familia. Respetables funcionarios pierden toda su compostura participando en flame wars gracias al anonimato, y escritores famosos ignoran sus obras para controlar los comentarios cada cinco minutos. Docenas de profesores universitarios desvelan gustos íntimos, amas de casa escriben acerca de su gato, estudiantes dejan de asistir a clase para dedicarse de lleno a cambiar la plantilla del blog. "Incluso tenemos noticia de un psiquiatra que se dedica a criticar blogs ajenos, cual Hannibal Lecter", nos comenta a sotto voce el doctor Bogus.
¿Qué se puede hacer para contrarrestar la oleada de blogo-pánico que invade la www hispana? El equipo de la Bullshit University propone una serie de pasos para erradicar la pulsión bloguera e instaurar hábitos saludables de relación virtual. "Para evitar las recaídas", dice John Fitzpatrick, colaborador de Bogus, "es de vital importancia que el paciente se aleje de los blogs durante un periodo prudencial de algunas semanas. En ese sentido, dar cobijo a uno o dos trolls puede ser una excelente terapia de choque".
Para otros investigadores del área, sin embargo, dejar un blog es difícil, una tarea casi imposible. La recuperación pasa por la conversión del blog a algo positivo. Simbad Myers, decano de la John Hop-Hop-Hopkins Medical School, defiende el blog como algo necesario, "un choque con la realidad virtual a través del cual el yo puede salir fortalecido, amén de la analogía entre la superación del estadio fálico y la autopromoción del blog". No falta el desacuerdo dentro de la misma institución. Rick Dick, jefe del departamento de ciberpsiquiatría, subraya que el modelo de Myers está desfasado, y que muchísimas personas se quedan ancladas en una fase anal / endogámica, etiquetada como tubbitismo.
Sea cual sea la verdad, la Organización Mundial de la Salud propondrá a partir del lunes una serie de sanciones contra los impulsores de blogs, para su aplicación en los estados miembros. Algunas naciones, como Bhutan y el Principado de Mónaco, ya han manifestado su desacuerdo. Mientras tanto, en Andorra los extranjeros ya pueden comprar paquetes de Movable-Type y Bloxus a precio reducido y en cantidades industriales, según ha señalado un portavoz de la ONU.

