Hay algo que tienen en común circos, ferias de pueblo y parques de atracciones itinerantes: son un espectáculo deprimente más allá de cualquier límite etílico. Ya he dicho en más de una ocasión que no me gustan los payasos (la mayoría de los cuales son tristísimos y dan grima): ahora voy a meterme con esas ferias que rebosan de comida basura, estafas azarosas y engendros electromecánicos de tortura lúdica. Hubiera podido enfadarme con los circos, pero ese es un tema más complejo, y lo dejaré para otro día (manifiestos incluidos).

Las ferias pueden describirse como recintos ruidosos de caravanas en cuyo centro se llevan a cabo actividades culturales de inmenso valor artístico y científico. El visitante de una feria debe estar dispuesto a malgastar su dinero de la forma más variada posible durante unas tres horas, volviendo a casa con un persistente aroma de alcohol mezclado a cacahuetes, arena, orina y churros que impone quemar la ropa nada más llegar. Vista desde lejos, una feria tiene toda la pinta de un campo de tortura para hamsters. Puede parecer incluso divertido.

El primer problema es cómo llegar a una feria. La mayoría de seres humanos se desplazan usando sus piernas, pero otros prefieren gastar las ruedas del coche. En ese caso, aparcar puede resultar una experiencia muy enriquecedora. En muchas ciudades existe una figura laboral emergente, el auxiliar de aparcamiento. Este personaje se dedica a pulular por los parkings, buscando lugares vacíos. Una vez que los encuentra, señala a un conductor la plaza de aparcamiento usando una gestualidad entre lo trágico y lo cómico. Lo más singular es que señala lo evidente. Después de haber aparcado, el a.a.c. se acerca para pedir una recompensa monetaria.

En sí, es un trabajo que no difiere mucho del de algunos periodistas y profesores universitarios. Pero el a.a.c. tiene más estilo.

Penetrar en la feria no es demasiado complicado. Después de haber superado un perímetro de camiones, furgonetas y auto-caravanas, el visitante recibe un saludo multi-sensorial, hecho de olores, mucho ruido y una sensación difusa de imbecilidad. En algunas ferias hay también casetas-mesón con un logo de un partido político en la entrada, para recordar al pueblo que la campaña electoral no es cuestión de ideología, sino de llenar el estómago a buen precio.

Las demás atracciones, por lo demás, se dividen en tres categorías: máquinas de tortura, comederos y ejercicios de azar. En la primera categoría tenemos lo más importante de una feria: sus atracciones. Casi todas se aprovechan de algunas nociones básicas de física para llevar al visitante hacia un éxtasis fisiológico efímero. Está, por ejemplo, el típico galeón flotante, con jaulas incluidas: se mueve como un gran péndulo con forma de banana. O las plataformas giratorias de diversa clase: las estables, para los más pequeños; las que llevan saltos incluidos (ideales para aplastar a otras dos personas en la misma cabina); las típicas tazas rotantes, etcétera.

El tiempo medio de diversión en una de estas atracciones es de quince segundos. Si uno tiene además el estómago lleno de churros, la cifra se vuelve negativa. Gastar, por ejemplo, unos cuantos euros en uno de esos "castillos del terror", puede ser algo muy friki, pero sólo divierte cuando uno tiene seis años y todavía no ha entrado en uno. Que te soplen en la cara, veas cuatro bombillas iluminar un rostro de cartón-piedra supuestamente terrorífico, o escuchar una risa diabólica grabada en un casete, no es de por sí algo divertido. Lo divertido es, supongo, meter la suegra en uno de los vagones y pagarle al feriante tres viajes consecutivos.

Sobre los comederos, poco puede decirse: la oferta gastronómica consiste en cerveza, churros, cosas fritas, trozos de coco que parecen plástico, plástico que tiene pinta de paella, bocadillos surtidos, golosinas que provocarían el desmayo de un dentista... lástima que dentro de la feria los únicos servicios disponibles se hallen en una esquina semi-oculta del recinto, y que para usarlos haya que pagar. No por nada la gente mea al lado del "Castillo del Terror".

Lo más divertido son las atracciones azarosas, diseñadas para dar al visitante una impresión de control y ganancias aparentes ("premio asegurado", que luego resulta ser un kit de llaveros de la Expo de Sevilla). Sacar patitos del agua es entretenido, pero también lo es disparar con la típica escopeta de feria, totalmente inútil y falta de puntería. Otros tipos de masoquismo ferial: meter una pelota de fútbol en una portería de medio metro de ancho con un portero mecánico de medio metro de ancho; romper globos con flechas despuntadas; meter cinco aros en cinco botellitas... y otras cosillas igual de amenas.

El no-va-más es ganar una pantera rosa de peluche. Cosas así pueden cambiarte la vida.

# - Escrito por Fabrizio el 2003-10-14 a las 06:14


Referencias (TrackBacks)

URL de trackback de esta historia http://fbenedetti.blogalia.com//trackbacks/11950

Comentarios

1
De: Mini-Yo Fecha: 2003-10-14 06:19

Las ferias tienen su encanto kitsch...



2
De: Brunhilda Fecha: 2003-10-14 06:33

Mmm... Por no mencionar la moda en trajes de gitana y batas rocieras.



3
De: Algernon Fecha: 2003-10-14 06:34

Umm, eso depende de donde se haga la feria, Brunhilda :P



4
De: Orlov Fecha: 2003-10-14 06:37

Se nota que lo pasaste bien,eh?
Seguro que te tocó la Chochona y vomitaste y todo...
Bienvenido.;D



5
De: _TritOn_ Fecha: 2003-10-14 07:17

Creo q lo unico bueno de las grandes atracciones, es ponerte debajo mientras esta en marcha dando vultas....o al menos a corta distancia. Es como una loteria, o te caen vomitos o te caen monedas....a mi me ha pasao lo 2º alguna vez. Supongo q lo 1º se volatiliza en el aire durante el centrifugado.
Saludos



6
De: Algernon Fecha: 2003-10-14 07:19

Algo divertido sí hay: las tumbonas elásticas. Menudos saltos....



7
De: Tubbo Fecha: 2003-10-14 07:52

Estimado gordito.

Me alegra sobremanera volver a leerle, una vez totalmente repuesto de su postestresión, si bien me había hecho a la idea de que su reencuentro con nosotros sería mediante un texto un poco más, digamos que "comprometido".
Lo de la feria la verdad es que es un recurso posteador que considero poco digno de su natural talento. ;))



8
De: fernand0 Fecha: 2003-10-14 16:55

Es evidente que ud. no ha ido con niños a una cosa de esas: se olvida la cutrez y todo lo demás viendo su cara maravillada. La primera vez que llevé a la niña a un circo (cutre, cutrísimo) no paraba de decir:

- papá luego le cuentas esto a mamá
- Cuéntaselo tu, mujer.
- No podré, no me voy a acordar de todo ...



9
De: Algernon Fecha: 2003-10-14 17:14

fernand0, ya no soy un niño :P



10
De: fernand0 Fecha: 2003-10-14 17:32

Algernon: 'si no sois como ellos, no entrareis en el reino de los cielos' (sea lo que sea eso).

Probablemente se equivocó de lugar para visitar ;)



11
De: eledhwen Fecha: 2003-10-14 18:31

Entre el espectáculo "freak" de la feria y la actualización del término a la que asistimos en la televisión.... me quedo con los clásicos.



12
De: Peluche Fecha: 2003-10-14 19:11

¿Panteras rosas de peluche?
Sé que voy a parecer cuanto menos antiguo.. pero ¿ya no "regalan" muñecas chochonas y perritos pilotos?

Esto de las nuevas tecnológias.. mecachis...



13
De: Brunhilda Fecha: 2003-10-14 20:03

Lo triste es cuando ocurren accidentes como el acaecido anoche que trunca las vidas de los niños y destroza familias:

Ver noticia aquí



14
De: Algernon Fecha: 2003-10-14 20:08

Esa sí es una noticia triste.



15
De: barbol Fecha: 2003-10-14 21:35

Me sorprendió comprobar que las ferias que aquí se describen existen en casi todos los países del mundo, sólo cambia el decorado.



16
De: Jueves Addams Fecha: 2003-10-14 23:07

juas, juas, creía que nadie odiaba más las atracciones que yo... (también odio las aglomeraciones, la música de los autos de choque, y las bocinas)
Saludos



17
De: Algernon Fecha: 2003-10-14 23:10

Ah sí: música y autos de choque. Otros dos temas que me dejé en el tintero...

Si es que soy demasiado perezoso...



18
De: Charlie Fecha: 2003-10-14 23:36

?¿¿ Y si te gustan tan poco,qué hacias tú en una feria? Ligoteando eh? pillín...
¿Al final te tuviste que llevar la Pantera Rosa a casa?



19
De: polvorilla Fecha: 2003-10-15 05:23

No sé si este post se refiere al anterior.
Positivo: Completamente de acuerdo. Se montó un circo. Un espectáculo propio de feria ambulante.
Negativo: ¡Los aparcacoches! Ah, figura done las haya. Una siempre tiene la sensación de que si no le da las moneditas de rigor más tarde te encuentres con un misterioso rayajito en el lateral del coche (a mí personalmente me parecen personajes terroríficos).
¿Logos de partido político? Esto no lo entiendo.
Y... el castillo del terror! "Pasaje del terror", les llaman, al menos en las grandes atracciones. Los de feria no los conozco. Pero los de los parques... ¡hombre! Es realmente el único motivo para acercarse por allí!



20
De: Tubbo Fecha: 2003-10-15 20:55

Pues a un servidor las montañas rusas y las caídas libres le privan. Vamos que disfruto como un enano sobre todo cuando la compañía chilla desaforadamente.
Incluso debo reconocer que uno de mis mejores encuentros con el otro sexo ocurrió merced a una de estas caídas de 40 metros, pero claro... eso es algo que ni viene al cuento ni seguramente les interesará.
De todos modos, el disfrute las atracciones dependen del espíritu de juventud con que se enfrente una jornada entre barracas. ¿Acaso han visto ustedes a algún niño que se lo pase mal en un recinto ferial?



21
De: Algernon Fecha: 2003-10-15 22:11

Algún niño que se lo pasa mal siempre hay...



22
De: javier Fecha: 2005-06-08 15:21

eso es unabosta



Nombre
Correo-e
URL
Dirección IP: 54.211.56.110 (93bb487312)
Comentario

Ver historias anteriores