Mientras en China el primer taikonauta alcanza el espacio exterior utilizando exclusivamente tecnología de fabricación china (increíble), me entero en NewScientist que un laboratorio estadounidense en la Duke University, liderado por Miguel Nicolelis, ha conseguido que un mono controlara un tercer brazo robótico mediante señales cerebrales.

Algunos telediarios, como es obvio, han distorsionado la noticia, subrayando lo más espectacular, y emitiendo frases como "se puede controlar una máquina con la sola mente". En realidad, la maravilla tecnológica que se oculta detrás de este éxito consiste en un modelo de red neuronal ad hoc: en el laboratorio los monos movieron unos joysticks en distintas direcciones, mientras los investigadores se ocuparon de controlar y medir la actividad de algunos cientos de neuronas en el área frontal y parietal del cerebro, y la fuerza y velocidad de los músculos del brazo. En la web de la Universidad Duke hay más información al respecto.

El artículo menciona el área frontal y la parietal, pero no especifica en detalle que zonas en concreto se controlaron. Baste saber que el lóbulo frontal y el lóbulo parietal se distinguen por la cisura central, o surco de Rolando, que divide el cerebro - desde una vista sagital/lateral - en dos mitades. En las áreas frontales inmediatamente anteriores al surco, se hallan los centros de ejecución de la conducta motora (aunque el origen del asunto sean los ganglios basales). En la parte del lóbulo parietal inmediatamente posterior al surco, encontramos por otro lado zonas que se dedican a procesar la información sensorial ligada al movimiento de los músculos del cuerpo y demás parafernalia que los geeks no usamos.







Volviendo a los monos: cuando el control se llevó al brazo robótico, en un principio, los primates siguieron usando sus brazos reales para la tarea. Nada más darse cuenta de que su tercer brazo ya se encargaba de ello de forma satisfactoria, sólo usaron ese (por mera parsimonia supongo, pues a nadie le gusta llevar a cabo un esfuerzo innecesario). Tal vez el dia de mañana el "cerebro en la bañera" sea una realidad.

Las implicaciones de este experimento son muy importantes: sistemas de prótesis "inteligentes", posibilidad de movimiento para personas con parálisis, y una larga lista de beneficios. Es una tecnología que todavía no se ha empleado con seres humanos, pero ese momento llegará. Hace falta preguntarse si el modelo conseguirá simular también movimientos más refinados, como el de los dedos de la mano: mover un joystick de un lado a otro es relativamente sencillo.

Estoy seguro de que la idea de un tercer brazo robótico ya ha evocado fantasías de diversa índole en los más pillines.

# - Escrito por Fabrizio el 2003-10-15 a las 17:52


Referencias (TrackBacks)

URL de trackback de esta historia http://fbenedetti.blogalia.com//trackbacks/12004

Comentarios

1
De: Doctor Maligno Fecha: 2003-10-15 18:09

También podría controlarse una tercera pierna...



2
De: Algernon Fecha: 2003-10-15 22:17

Más información aquí



3
De: Ctugha Fecha: 2003-10-16 07:33

Dos resultados escuetos y acojonantes:
"The most amazing result, though, was that after only a few days of playing with the robot in this way, the monkey suddenly realized that she didn't need to move her arm at all," said Nicolelis.

y

Also importantly, said Nicolelis, analysis of the signals from the animals' brains as they learned revealed that the brain circuitry was actively reorganizing itself to adapt.

Ya parece excesivo. Vamos, que me lo leeré :o



4
De: Algernon Fecha: 2003-10-16 07:35

Realmente acojonante, síp :)



Nombre
Correo-e
URL
Dirección IP: 54.163.168.147 (fe5d1663b0)
Comentario

Ver historias anteriores