Bueno, un servidor es friki, sí, pero también tiene 22 años, y no puede haber leído toda la ciencia-ficción producida hasta ahora. Si a eso le añadimos cierta pereza natural y hábitos de lectura un tanto eclécticos, que no os sorprenda que en una semana haya descubierto, saboreado y paladeado tres libros realmente excelentes, pero que al experto de turno pueden parecerle clásicos nada desconocidos.

Hasta ahora pensaba que el mejor autor de ciencia-ficción es Stanislaw Lem (seguido por Ray Bradbury), y los mejores libros, "Solaris", "Flores para Algernon" (el relato, no el libro), "Crónicas Marcianas", "Fahrenheit 451" y "La Voz de su Amo".Sin embargo Walky sabe como tentarme, y me pasó tres pequeños libros de la editorial UltraMar: "Campo de Concentración" de Thomas M. Disch, "Inferno" de Larry Niven y Jerry Pournelle, y "Música en la Sangre" de Greg Bear.

Están realmente bien, arf.

"Campo de Concentración" puede parecer excesivamente culta y pedante al principio, pero este rasgo se perdona enseguida (además de que cierta riqueza de referencias culturales me gusta sobremanera - o no disfrutaría con Lem o con Gibson). El argumento es muy bueno: un poeta forma parte de un experimento en el que se utiliza una variedad de sífilis para aumentar la inteligencia de forma brutal - y mortal. La narración en forma de diario me recuerda en cierto sentido "Flores para Algernon" (cof cof) pero sin la misma forma gaussiana. Las excentricidades de los personajes de contorno son quizá lo mejor de toda la novela.

"Inferno" podría considerarse, al menos al principio, una "metanovela" de ciencia-ficción, puesto que es la narración en primera persona de un escritor menor de sci-fi CF, e Isaac Asimov hace su aparición en el texto. Es un libro divertidísimo de leer, pura fantasía escatológica de primera calidad (un escritor de sci-fi CF en el infierno, ¿a que es un argumento apasionante?). En muchas páginas el libro arranca sonrisas y carcajadas, y la relación del protagonista con el ambiguo personaje llamado Benito es... pero bueno, no quiero spoilear nada. Lo mejor: la burocracia infernal, las contínuas referencias a Dios, los esfuerzos de Allen Carpenter (el escritor difunto) por racionalizar sus experiencias, el carácter absurdo de dolor y castigo, y los contínuos guiños al mundo real (prácticamente satíricos).

"Música en la Sangre" tiene un estilo casi perfecto, con un gran equilibrio de elementos humanos y técnicos a partes iguales. Me gusta leer novelas que demuestran un gran conocimiento del mundo por parte del autor, y este es el caso del libro de Bear. El argumento parece una de esas ideas algo locas que son luego desarrolladas con entusiasmo casi fanático, y el resultado es excelente. Me recuerda un poco "Solaris", pero el libro tiene un recorrido diferente. Algunas partes hubiesen podido desarrollarse más: el libro hubiera ganado páginas y frikismo, pero tal vez hubiese perdido frescura y popularidad. Tal y como está es realmente apetitoso, y con un alto nivel especulativo que hará las delicias de los frikis como yo.

Son tres libros, pues, que os recomiendo encarecidamente. Pero me temo que conseguir libros de ed. Ultramar, a menos que sea en ferias de segunda mano, es complicado.

Por cierto, me han recomendado cosas de Greg Egan: ¿es bueno?

# - Escrito por Fabrizio el 2004-05-14 a las 01:00


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