- Hola... ¿me puede decir su nombre?

- No. Es un secreto profesional. Llámeme... Jim.

- De acuerdo, Jim. Usted se define como "Carne de Cañón". ¿Puede ser más explícito?

- Nosotros, la CaC, somos un colectivo de personajes anónimos. Solemos ayudar a los malos de las películas de acción en su cometido. Generalmente nos pagan muy mal.

- Suena interesante. ¿Qué soléis hacer?

- Bueno... vamos de un lado para otro... se nos asigna a aburridas tareas de vigilancia... todo ese rollo. Luego llega el héroe y nos liquida como si fuéramos objetos. No es justo.

- Así que habéis decidido formar un sindicato.

- Sí. El SCaC (Sindicato de CArne de Cañón). Necesitamos defender nuestros derechos. Actualmente hemos emprendido una causa colectiva contra Spielberg, porque siempre muestra los malos de las pelis de Indiana Jones como si fueran animales de matadero.

- En concreto sé que os molesta una escena de la Última Cruzada...

- Sí, esa en que Indiana Jones usa una Luger y atraviesa a cuatro de nuestros socios de un disparo. Es horrible. Ni siquiera se ve nuestra cara. ¡Somos personas! No es culpa nuestra si el único trabajo que hemos encontrado es el de carnaza.

- Sin embargo, Jim, vuestras reivindicaciones no se limitan a esto.

- No. También hemos denunciado a Steven Seagal. En sus películas le encanta romper el cuello de nuestros socios. Créame, es algo muy desagradable, y generalmente definitivo.

- Le creo.

- Además, exigimos mejoras en las condiciones laborales. Por ejemplo, semana de 35 horas, y 15 días de vacaciones al año. Y tampoco podemos permitir la arbitrariedad con la que nuestros empresarios establecen los objetivos del puesto.

- ¿Es decir?

- Pues que el malo nos usa a veces como cobaya para sus experimentos y demostraciones. Sin ir más lejos, el otro día, Goldfinger empleó a uno de los nuestros como tentempié para los tiburones. Es poco ético. Esta clase de cosas, le estropean a uno su carrera profesional y sus perspectivas de ascenso.

- Ah sí, desde luego. ¿Y qué me dice del tema de la identidad?

- Es una de nuestras quejas principales. ¿Le parece justo que siempre nos pongan máscaras? Mire Star Wars; mire la serie animada de los G.I.Joe. Nos llaman con números y con letras incomprensibles. ¡Tenemos familia! ¡Tenemos apellidos! Debajo de la coraza de cada Stormtrooper, de cada Cobra y de cada Uruk-hai, late un corazoncito. ¿Se da cuenta de lo que le digo?

- Con todo, algunos héroes se han unido a vuestra causa...

- Sí. Por ejemplo Spiderman, que es una persona majísima. Se limita a cubrirnos de telarañas, y ahí se acabó el asunto. Además le pone siempre toques de humor, y eso ayuda a descargar la tensión y a recibir los golpes con más serenidad. De verdad, si un día capturamos a Spiderman, haremos todo lo posible para ser patosos y dejarle una vía de escape.

- Por otro lado, el Vengador..

- Ah, ese impresentable. ¡Que vaya a un psicoterapeuta de una vez, coñe! Siempre dando la tabarra, incluso en domingos y festivos. ¿Es que no sabe que existe la adicción al trabajo?

- Al parecer, no. Cuénteme un típico día laboral.

- Bueno, me levanto a las siete y media, y salgo de mi celda. Desayuno con tostadas y sopa de cereales, y luego cojo mi arma y voy al Pabellón Siete, que es donde mi jefe guarda un submarino nuclear. Allí me quedo jugando a cartas con mis compañeros hasta las 13, que es cuando comemos un bocata de tortilla. A las 24 se cambia el turno y podemos volver a nuestro barracón, para fumar un cigarrito o llamar a la familia.

- ¿Tiene familia?

- Sí. Mi mujer la conocí en la Isla del Dr. No, durante el XIV Congreso de la SCaC. Es una especialista en telecomunicaciones secretas. Tenemos un hijo de unos 12 años... todavía está indeciso, pero lo más seguro es que elija dedicarse a las artes marciales. Con un poco de suerte, Jackie Chan le dará una paliza algún día.

- Fascinante. La entrevista ha terminado, Jim. ¿Quiere añadir algo?

- Sí, quería decir a los oyentes que, estas navidades, os acordéis alguna vez de la CaC y que dejéis un poco de ropa y comida cerca de alguna fábrica abandonada, para que nuestros socios más pobres puedan vestirse con algo más que latex violeta o lycra azul.

- Gracias por todo, Jim, hasta la próxima, y suerte.

- Adiós.

# - Escrito por Fabrizio el 2004-12-21 a las 01:00


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