Ahhh, las reuniones de las comunidades de vecinos.

¿Os habéis parado alguna vez a pensar en ellas? Son el primer peldaño de la vida política; una ocasión para practicar la democracia a un micro-nivel. Cada escalera es como un país, y en ella hay muchas regiones diferentes... Algunas hacen la guerra, otras pretenden ventajas, y otras pagan en silencio lo que deciden las demás. Y el administrador de la finca, cual gobernante, debe intentar poner de acuerdo a todos.

Y cuando surgen marrones, se intenta escurrir el bulto. Todos huyen de la presidencia, porque eso implica responsabilidad. Recordarle al vecino moroso que pague la cuota del ascensor... llamar cada vez que hay una avería... contratar a un servicio de limpieza... vigilar que no te rayen el coche. Etcétera.

Las reuniones son muy divertidas. Siempre falta alguien.

- ¿Cómo es que no ha venido el del cuarto L?

- ¿El de las iguanas en la terraza? No sé...


También es una ocasión para socializar. Para conocer más de cerca a los vecinos, sondear sus intereses, su aspecto, su forma de relacionarse... algo más que la mera charla-de-ascensor a la que estamos acostumbrados durante el resto del tiempo. Algunas personas son más tímidas que otras. Luego está siempre el bromista, que resulta pesado después de cinco minutos. O el misterioso, que nadie sabe quién es.

- ¿Quién es el propietario del tercero Q? El técnico de ascensores nos ha dicho que mangó todos los botones del panel

Nadie contesta. Así se hace. Si alguien habla, está frito. Omertà, como se dice en italiano cuando hay que referirse al silencio mafioso. Pero luego el misterioso protagonista confiesa, para alivio de todos. Al final las cosas se arreglan, ¿no?

Causa ternura ver como un puñado de personas intenta por la fuerza tomar decisiones unánimes para el bien común, practicando esa actividad tan poco popular que es la politica. Despacio y con dificultades, varias familias aparcan el egoismo natural del ser humano para ponerse en el lugar de los demás. En el fondo, parecen pensar, estamos todos en el mismo barco... perdón, escalera.

Cuando hay que echarse a temblar, sin embargo, es en el apartado de Ruegos y Preguntas... pueden ocurrir cosas así:



Y uno ya no sabe qué responder.

# - Escrito por Fabrizio el 2005-02-02 a las 01:00


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Comentarios

1
De: Sergio Fecha: 2005-02-03 00:10

Esto me recuerda al condensador de fluzo aquel de 7 Vidas con el portátil de Sole.
Haz más podcast. Me voy a comprar un cacharro de esos sólo para escucharlos xDDDDDD

PD: Lo mejor es vivir sólo para no tener líos de estos... en un iglú :P



2
De: Sergio Fecha: 2005-02-03 00:21

Magistral.



3
De: Sergio Fecha: 2005-02-03 09:45

Sergio, vivir en un iglú no es factible aquí en España :P

Aunque, umm, con las temperaturas recientes... casi que sí.



4
De: Pumpkins Fecha: 2005-02-03 11:12

En mi escalera, entre los administradores de fincas y dos vecinos manejan el cotarro. Es como si gobernara el PP, o estás con ellos o contra ellos.



5
De: Pumpkins Fecha: 2005-02-04 15:03

Ays, que me queda poquito para ser partícipe de una de esas reuniones.
De momento ya me han pedido 200 euros para constituirla y aún no tengo ni piso.
Empezamos bien...



6
De: tu-administrador Fecha: 2005-03-04 12:01

Apolo: Por ese concepto no tienes porque pagar un duro, digo un euro



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