MediaMarkt es una cadena de grandes superficies dedicadas a la venta de electrodomésticos, ordenadores, audio-vídeo, etcétera. En este tipo de mercado la competencia es feroz, y MediaMarkt apuesta por precios muy agresivos y un servicio post-venta muy pobre.
Ahora bien, no escribo el post para presentaros a la empresa ésta, sino para poner el punto de mira sobre su última campaña publicitaria. Después del famoso eslogan "Yo no soy tonto", que imprimieron incluso en los tiquets de compra (y que subrayé yo mismo varias veces para desconcierto de alguna cajera bovina), ahora MediaMarkt está lanzando una ¿simpática? campaña en que aparecen algunos de sus empleados como "locos" desquiciados, pintorescos, burlones y ligeramente inquietantes.
El mecanismo es el siguiente: se presenta al personaje en una pose improbable (uno que se cree Napoleón, otro parodia Hannibal Lecter, otra hace de niña del Exorcista, etcétera). Acto seguido se enuncia nombre, apellidos, y cargo en la empresa. Finalmente, una voz en off, a medio camino entre la conmiseración y el humor negro, declama: "Ha perdido la cabeza", o "Le falta un tornillo", etcétera. Hermoso desfile de perturbados.
Dejando a un lado que yo no le encuentre ni pizca de gracia a esta publicidad, me gustaría saber cuál es el mensaje que pretende transmitir. Está claro que la iconografía del "loco", en un sentido metafórico, no es del todo negativa. El "loco" como persona extravagante, única, un bufón, un genio, un creativo, alguien que destaca sobre los demás. Un iluminado, una persona-que-está-fuera-del-mundo. Concedido, es una imagen peculiar, muy medieval, muy Dario Fo. Magnífico, MediaMarkt es una casa de orates tecnófilos, con peculiares delirios de grandeza y clichés psiquiátricos propios de películas de serie B.
¿Y?
Démosle algunas vueltas a la campaña que traemos a colación: ¿cómo han llegado hasta ese punto los empleados? ¿Forma parte del "dinamismo laboral"? ¿Se han vuelto tarumba al contemplar el cheque con su sueldo? ¿O quizá la causa haya que buscarla en los bajos precios? ¿Se siente bien un cliente al saber que va a ser atendido por un chiflado? ¿Qué gracia puede hacerle a los empleados? Creo que ninguna. Una cosa es crear buen rollito en el ambiente de trabajo, y otra muy distinta encender un fuego y bailar a su alrededor, para decir luego que se está trabajando.
Más implicaciones: ¿es correcto reirse de una persona con problemas mentales? Alguien puede argumentar que la risa es eso, una manifestación de emociones crueles, vertidas sobre seres desvalidos. Esto daría para otro post. Pero de momento me conformaré con pensar que no, que no es correcto ni ético considerar la locura como una fuente de humor "sano". Aunque la manifestación de una psicopatología pueda inducirnos a la risa, por simpática que pueda ser, en realidad hay que considerar que en la inmensa mayoría de casos, detrás de la fachada alienada del enfermo, hay una persona que está sufriendo lo indecible.
En resumen, una de las campañas de publicidad más desafortunadas que he visto en mi vida.
# - Escrito por Fabrizio el 2005-04-10 a las 11:35
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