La ciencia es también una actividad social.
En el sentido que hay que conocer gente, caerle bien a los que te interesa que les caigas bien, irritar a los que te interesa que se irriten, cooperar, investigar y trabajar en equipo, hablar, compartir información, verse en congresos, hacer un coffee-break delante de un poster, ir a cenas, pagar almuerzos, hacer de cicerone, etcétera. Puesto que la ciencia la hacen seres humanos, es con ellos con quien hay que vérselas a la hora de que el trabajo científico de uno sea reconocido, criticado, evaluado...
Pues bien, viendo que se acerca el día en que me licencie, estoy empezando a recopilar artículos para preparar una sólida base para mi futura tesis de doctorado. Puesto que el tema que me interesa está en reciente expansión y lo investigan principalmente en el Reino Unido, en Canadá y en Australia, he tenido que desempolvar mi inglés (construido a base de juegos de Lucasarts, Internet y películas) y darle caña al mono.
Lo que he hecho, sencillamente, ha sido solicitar artículos en PDF a los autores, por correo electrónico, aprovechando la ocasión para presentarme breviter y explicar lo que he hecho y lo que quiero hacer. Algo tan sencillo como eso. Ha habido algún que otro desliz - por ejemplo meter la pata con el género del investigador en un par de ocasiones - pero no ha pasado nada.
Es más, me he llevado una agradable sorpresa.
Todos han contestado en un intervalo de 24 horas. Todos han remitido el PDF dándome las gracias de que se lo pidiera (!). Y todos se han mostrado muy amables e interesados por mis inquietudes y por lo poco que he hecho, animándome a seguir, aconsejándome ir a este u otro congreso, haciéndome preguntas inteligentes, y demostrando, en general, una sana ética científica. Por ser mi primer contacto con la comunidad científica foránea, debo admitir que me ha gustado mucho lo que he leído.
Ahora bien, comenté mis impresiones esta mañana a mi supervisor, y él me comentó que en España es muy diferente (y yo añado: en Italia también). Si es que puedo imaginarlo: exceptuando honrosas excepciones, lo más probable es que aquí (o en Italia), si enviara el mismo tipo de mail, ocurriría lo siguiente:
a) Me invitarían a comprar la revista
b) Me dirían que buscara en la biblioteca de la facultad
c) ¿Qué es eso de PDF? Yo no sé hacer un PDF
d) Mi mail sería catalogado como spam nigeriano
e) Mi mail sería ignorado (un pardillo no licenciado, bah)
f) Recibiría una contestación grosera
g) Recibiría una contestación ininteligible y en mayúsculas
h) Me dirían que primero me licencie y luego ya veremos
i) Contestarían después de dos meses
l) Plagiarían mi mail con CortaYPega
Aunque también es posible que contestaran, y bien. ¿Pero en qué porcentaje? El caso es que no puedo hacer el experimento, porque no conozco a nadie en España que se interese por la música y las emociones (excepto quizá algún musicólogo/filósofo que vagabundea por su despacho con una flor en el culo y fuma marihuana - espero equivocarme). Ante este panorama deprimente, estoy valorando la postura de publicar exclusivamente en inglés y exclusivamente fuera de España. Cuando tenga algo que publicar, of course.
Sin embargo, me quedaré aquí en España, que para algo es un país precioso, con mucha luz y buena comida.
# - Escrito por Fabrizio el 2005-07-01 a las 17:40
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