Ah, la Selectividad. Qué tiempos. Qué recuerdos. Es durante estos días que mis ojos ven a miles de mozalbetes imberbes cruzar el campus universitario para examinarse tras 12 años de educación cuasi-obligatoria. ¿Para qué? Para llenar las facultades universitarias, aunque cada vez menos. Para pasar lo que algunos definen "los mejores años de la vida" - cosa muy discutible. Y para estudiar una carrera que, en el mejor de los casos, hará que se pongan a estudiar oposiciones o currar en el McDonald. ¿No es maravilloso ver a esta masa de lemmings corretear alegremente hacia un acantilado demorado? Y mientras algunas carreras se saturan o están de moda, otras, como física, pierden alumnos por un tubo (de 15.111 en 1995 a 8.016 en el 2003). Sólo el 7% de los matriculados optan por licenciaturas de ciencias experimentales. Por otro lado, los jóvenes se matriculan cada vez más en las universidades privadas.
La Selectividad en sí (o Prueba de Acceso a la Universidad, como la llaman en el MEC) va pareciéndose cada vez más en un ritual bastante inútil en la mayoría de casos. Hay licenciaturas, como la de Traducción e Interpretación, que incorporan pruebas extras, y es probable (y deseable) que las otras licenciaturas hiciesen lo mismo (excepto burdos contenedores genéricos como Humanidades, que es un relleno para darle créditos de docencia al PDI perdido). Hay demasiados licenciados, y estos no tienen ninguna ventaja salarial. Por contra, la Formación Profesional sigue en déficit de alumnos en muchos de sus ciclos. Algo falla, a pesar del optimismo burocratés de ministros y afines. Y del I+D, mejor no hablar.
Que nadie lea mis afirmaciones como un alegato a favor de la supresión de la PAU. Ni mucho menos. En mi opinión habría que endurecerla (o endurecer las evaluaciones en todas las etapas). El sistema educativo se está resintiendo de una laxitud generalizada; ya en mis tiempos (hablo del 2000), la LOGSE tenía fama de floja, y la élite de COU nos miraba por encima del hombro (y no faltan los nostálgicos). En realidad ni un sistema ni otro es perfecto: en COU echaban más codos, eso es todo. En cuanto a la LOGSE, mis sentimientos son dispares. Por un lado fomentaba el razonamiento y el espíritu crítico (o eso pretendían algunos valerosos docentes quemados y desorientados); pero, por el otro, veía cómo la gente superaba los cursos sin apenas respirar. ¿Es eso justo? No. La Selectividad, en mi caso, fue un paseíto, una especie de evaluación contínua con criterios muy suaves, extra-light. Nada que ver con las neurosis que se generan en China, por ejemplo, donde el nivel - especialmente en matemáticas - es altísimo. En España, por otro lado, parece que tenemos cierta fobia al dolor y al sufrimiento de sangre, sudor y lágrimas, y evitamos que los jóvenes tengan que vérselas con el doloroso futuro - no vaya a ser que se traumaticen.
Como sigamos así, regalarán el acceso a la universidad con el Happy Meal.
# - Escrito por Fabrizio el 2007-06-13 a las 12:45
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Fab, no te entiendo muy bien cuando dices en tono de queja "mi selectividad fue un paseíto". A ver será malo o no lo será "dependiendo de"...
Mi selectividad fue un paseíto (concédeme el beneficio de la duda de mis lustros de ventaja en cuanto a la dificultad del examen). Pero es que me la planteé así. Vale que yo "soy de Ciencias" pero juro que no toqué más libro que el de Filosofía entre el fin de COU y el examen dichoso. Y, para eso, fue la tarde antes del examen por un "déjame mirar esas fechas, no vaya a plantificar yo a Aristóteles en el sigo XVIII".
Igual fuí muy alegre (de hecho, salía y entraba de los distintos exámenes partiéndome la caja... lo cual es posible que no deje de ser una forma de expresar los nervios), pero salí de COU convencida de que llevaba años aprendiendo cosas y que lo que no había aprendido en 4 años, no iba a memorizarlo en tres semanas. Es posible que hubiera podido subir algo la nota (saqué un 8, tampoco estuvo mal). Pero estoy convencida de que el descansito me sentó de maravilla a la hora de afrontar el examen.
Prefiero pensar que, sea cual sea el sistema educativo que te toque sufrir, si tienes la suerte de encontrarte con gente que fomente tus ganas de saber, aprenderás y de forma duradera. Y sigo pensando que eso te lo tendrán que fomentar en el cole, pero... en el primer sitio donde no se suele fomentar ni el esfuerzo, ni la alegría de aprender cosas por ti mismo, es en casita.
Y voy a dejarlo, que estoy a punto de caer en la filosofía barata :-) ¡Besotones!
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| De: Pikarah |
Fecha: 2007-06-13 16:59 |
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Vaya post, que melancólica me siento ahora mismo. Estoy totalmente de acuerdo con tu punto de vista Algernon. Yo hice una F.P. de 5 años, la última de mi instituto y vi con mis propios ojos a la nueva élite "modular" salir por la puerta grande, conseguir empleos que a mi no me dieron. Ojo! De hecho, no creo que se formaran peor que yo, simplemente el amor hacia la nueva educación nos eclipsó a los veteranos. Como docente en hivernación, te diré que la educación primaria que yo disfruté (sí, sí, disfruté!), puede que no fomentara el pensamiento crítico, pero nos preparó para todo lo demás. Snif, snif. Ya lo pensaba cuando empezaron los cambios, y con cada hornada de poyuelos me reafirmo en mi alegato. Son tantas las deficiencias educativas que me emociona que todavía aspiren a la Universidad (jejejeje, que mala soy). Es que una cosa es poner la zancadilla a los alumnos que, frustrados se replantean sus metas. Y otra cosa es ponerles puentes de oro y plata. Nunca encontramos el punto medio. Qué triste.
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| De: porquesí |
Fecha: 2007-06-17 18:12 |
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Estoy de acuerdo con Duffman, y además creo que ni el nivel de conocimiento ni la capacidad de aprender y organizarse para estudiar eran mejores antes de la LOGSE. Y lo de estar en una ingeniería o en Físicas repitiendo año tras año era así (o peor) hace veinte años, cuando estudié yo en una Escuela de Ingenieŕia y eramos una minoria los que terminábamos en los años teoricamente previstos. Y la calidad de enseñanza en esa Escuela era un asco, la verdad.
Hasta que se inventó el BUP se podía llegar a la Universidad sin haber visto una derivada ni un logaritmo, apenas una ecuación de segundo grado (bahillerato de letras) y de las faltas de ortografía de profesores de universidad antes de que se generalizasen los correctores ortográficos ni hablemos...
Pero no estoy de acuerdo con Duffman en lo de que la Selectividad no sea una buena cosa. Es una buena cosa, porque es lo único que impide (hasta cierto punto) que se regalen los títulos de Bachillerato según lo que pagues, y que hace que el nivel de todos los centros, públicos, concertados o privados, tenga una referencia común. Y no es cierto que se juegue todo a un examen. La nota del expediente cuenta un sesenta por ciento, lo que por cierto tiene la desventaja de que deja espacio para "comprarse" una buena media y tener mejor nota (aunque siempre la nota del examen es la más baja de los dos componentes, para todos los tipos de centro, la diferencia es mucho mayor en los centros privados, que claramente hinchan las notas del expediente). La selectividad cumple un papel importante igualando hasta cierto punto la evaluación de los alumnos y las oportunidades, y siendo un incentivo para alcanzar un mínimo en el nivel de todos los centros. Normal que aprueben el noventa por ciento. La verdadera selección es antes, es aprobar o no todo el curso para poderse presentar.
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